Empezaré diciendo que hace unos años estuve
trabajando en un manual en mi antigua empresa. El manual era en lengua inglesa
y yo puse todos los puntos después de las comillas (como lo he hecho siempre).
Cuando nos lo devolvió el corrector, había puesto todos los puntos dentro de las
comillas. Yo me mosqueé. Mucho. Pero el corrector era el que llevaba razón. En
inglés, el punto va dentro de las comillas. Esa es la norma en ese idioma y no
hay más discusión.
En
muchos de los libros que leo en español, veo que el punto también queda dentro de las
comillas, tal que así:
Menos mal que ir a casa de Miranda no era
una cita.
«Pues claro que es una cita, y por eso vas
a cambiarte.»
Odiaba a su conciencia.